«Como Mercedarias Misioneras de Bérriz nos sentimos llamadas hoy a dejarnos hacer por el Dios de Jesús. Un Dios que nos empuja a ir abrazando nuestra fragilidad como Instituto y también la del mundo y del planeta… para compartir nuestro tesoro: La Buena Noticia de Jesús. Un Dios que sigue confiando en nosotras la Misión de acoger, acompañar, amar con ternura y cuidar la vida, especialmente de las personas más vulnerables. Deseamos responder caminando juntas: buscando, discerniendo, pensando nuestras presencias misioneras desde una visión global.»

Nuestro Compromiso

Nuestro carisma misionero liberador nos impulsa, en el hoy de la humanidad, a contribuir a que este mundo sea de verdad casa común, mesa compartida, hogar para todas las personas, especialmente para los más vulnerables y para todas las criaturas.

Por eso queremos seguir sosteniendo nuestro compromiso con:

  • El cuidado de la Casa Común.
  • Con las personas más empobrecidas.
  • Promoviendo la hospitalidad y la cultura del Encuentro.
  • La infancia y juventud.
    La Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación.

Sostener nuestro compromiso con las personas más empobrecidas y frágiles de nuestro mundo

Queremos seguir caminando junto a ellos y ellas, acompañando sus vidas y sus luchas, implicándonos en las causas que provocan la exclusión, violencia, y asumiendo estilos de vida más sostenibles que promuevan una mayor justicia y solidaridad.

De una manera especial queremos seguir apoyando los procesos de liberación de las mujeres de nuestros pueblos.

  • Comprometernos con las personas migrantes y refugiadas…
  • Apostar por unas relaciones no violentas a todos los niveles
  • Vivir el cuidado mutuo en las relaciones cotidianas
  • Capacitarnos para vivir la interculturalidad