Nosotras, las Misioneras Mercedarias de Berriz en Filipinas, estamos presentes en Luzón, Visayas y Mindanao, dedicados a la educación formal y no formal, la construcción de comunidad, el diálogo interreligioso, la facilitación de retiros y otros ministerios pastorales.
Apostamos por el cuidado de nuestra Casa Común principalmente con el proyecto de sensibilización ecológica CARES (Community Awareness to Restore Earth System).
En el contexto global y local actual, se nos invita a contemplar nuestra realidad con nuevos ojos y corazones. Nuestra Tierra, nuestro hogar común, ha sido devastada por calamidades tanto naturales como provocadas por el hombre.
Nuestro mundo se encuentra en crisis, marcado por divisiones dentro y entre las naciones, donde los líderes gubernamentales suelen estar más preocupados por sus propios intereses que por el bien común.
En Filipinas, la corrupción persiste, con el poder político y económico concentrado en gran medida en manos de una oligarquía.
En medio de esta realidad, nosotras, la Misión de Filipinas, junto con todo el instituto, estamos invitadas a continuar nuestro camino y dejarnos conmover por la realidad, especialmente por el clamor de nuestra casa común y el clamor de los pobres. Al vivir nuestra espiritualidad mercedaria, seguimos abriéndonos al Dios de Jesús, permitiendo que Dios nos transforme para que podamos redescubrir y compartir «este tesoro en vasijas de barro» (2 Cor 4, 7) en nuestro mundo de hoy.